A las orillas del lago de Sanabria, escribo esta vez para la edición de Castilla y León de El Diario. Escribo:
De pequeños antivelocistas y de buenos vecinos
En este texto, a través de dos retratos —el de uno de mis sobrinos y el de los vecinos de Villamanín— deshilacho algunos de los valores necesarios para construir sociedades realmente sustentables.
Está escrito con ternura, la que me sale a borbotones cuando pienso en mis sobrinos. Y, sin embargo, es incisivamente anticapitalista.
Como siempre, gracias por leer(me). Es un acto de atención y de amor. Aquí os lo dejo: