De amores

Estás en las historias

Estás en las historias que pueblan mis recuerdos,
los cuentos, los poemas, los libros, las novelas.
Tus huesos se estremecen en mis huesos.
Tu sangre y tu tristeza son mi herencia.
Y las rosas que no brotaron de tus manos,
lo hicieron de mis dedos.
Tu condición, mujer
que cría, que cuida, que se ocupa
quebrada y aplastada
por el peso de otros cuerpos.
Y a veces me pregunto
de que colores te hubieras ataviado
si cuando niña
se hubieran esmerado en darle brillo
al resplandor de tus ensueños.

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