De amoresDe literatura

Descalza

Me has visto descalza, sin calcetines

ni sandalias que cubran mi desconsuelo.

 

Me has visto desnuda, sin blusa que cubra

mi corazón pedigüeño de perrito faldero.

 

Descalza, desnuda, mendiga,

vulnerable, al descubierto.

 

Y aún así me has entregado, con sudor,

esfuerzo y abrazos, tiempo envuelto en papel de regalo.

Pero me queda la pregunta,

de si tendremos algún quehacer pendiente.

Si es, será en otro momento,

en otra de tus vidas, en otro relato,

en otro cuento.

19 de Agosto de 2017, llegando a Santiago

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